Hecho a mano en Copenhague

Colección:

Zapateros de pared

Zapateros de pared, hechos a mano en Copenhague en roble macizo y Valchromat®.

Un zapatero colgado en la pared resuelve algo que uno de suelo no puede: devuelve el suelo. En un recibidor estrecho suele ser el único espacio que hay. Nuestra gama es un solo diseño, Grounded, en cinco longitudes y nueve colores, para que encaje en la pared que de verdad tienes.

  • Los zapatos, lejos del suelo

    Un zapatero en la pared deja el suelo libre de rodapié a rodapié. El robot aspirador pasa por debajo sin obstáculos, y esa línea de suelo continua es justo lo que hace que un pasillo estrecho parezca más ancho.

  • Roble, latón y Valchromat®

    Una varilla de roble macizo sobre un protector de pared teñido en toda su masa, unida con latón y acabada con Rubio Monocoat®. Ráyalo y encontrarás el mismo color debajo.

  • Hecho a mano en Copenhague

    Cada zapatero se corta, se lija y se aceita a mano en nuestra microfábrica de Copenhague, y la mayoría de las longitudes y los colores están en stock.

Primer plano del zapatero de pared Grounded en roble macizo, con protector de pared de Valchromat® naranja sobre una pared blanca

Grounded

El protector de pared hace el trabajo

Los zapatos dejan marca. Suelas húmedas, un tacón que roza el rodapié, la arenilla que entra de la calle: en una pared desnuda eso acaba en una franja gris que repintas cada dos años.

Detrás de la varilla de roble hay un protector de Valchromat®, tablero de fibras de madera teñido en toda su masa. Se apoya plano contra la pared y aguanta ese desgaste en lugar de tu pintura. Nueve colores, así que la pieza que protege la pared es también la que se ve en ella.

Elige largo y color

Colgar los zapatos en lugar de apoyarlos

Los zapatos se cuelgan a caballo sobre una varilla de madera, con la suela hacia la pared. No se apoyan en una balda: cuelgan. Por eso un zapatero de pared apenas necesita fondo y no invade el paso. Grounded sobresale 9 cm de la pared. Lo justo para un zapato de adulto y nada más.

¿Qué fondo necesita un zapatero?

El del zapato y ni un centímetro más. Un mueble zapatero de suelo suele necesitar entre 30 y 35 cm para sostener el zapato en horizontal; en la pared se sostiene inclinado y le basta con menos de la mitad. En un pasillo por el que tienen que cruzarse dos personas, esos centímetros se notan.

Cinco longitudes, de 50 a 200 cm

Grounded existe en 50, 80, 100, 150 y 200 cm. En 50 cm caben dos pares; en 200 cm, hasta ocho. La capacidad crece con el ancho y no con el alto, y si la pared es estrecha cuelgas un segundo entre 20 y 25 cm por encima del primero y duplicas lo que sostiene la misma superficie. Práctico en una familia, y el de abajo queda a una altura a la que los niños llegan solos. Ver el zapatero de pared de 50 a 200 cm.

Almacenaje que ocupa altura, no superficie

Dos filas superpuestas en un metro de pared admiten tantos pares como un mueble que cuesta medio metro cuadrado de suelo, con la diferencia de que el suelo queda libre. Deja entre 20 y 25 cm entre filas para poder levantar los zapatos de abajo y sacarlos de la varilla. Colgados, además, los zapatos se secan antes que amontonados en el suelo.

Nueve colores en Valchromat®

El protector de pared es de Valchromat®: un tablero de fibras de madera teñido en toda su masa, de superficie mate y agradable al tacto. Se apoya plano contra la pared y aguanta los roces y la humedad que los zapatos dejarían sobre la pintura. Un arañazo descubre el mismo color. Por eso el color forma parte del mueble y no es una capa encima.

Roble macizo, latón y Rubio Monocoat®

La varilla sobre la que cuelgan los zapatos es de roble macizo, por resistencia y por ser un material que apetece tocar. Los herrajes de latón la unen al protector de pared. La pieza entera está acabada con Rubio Monocoat®, un aceite-cera duro de origen vegetal que intensifica el tono de la madera y la protege del uso diario.

Dos agujeros y queda colgado

El montaje son dos agujeros y dos tornillos, y nadie tiene que sujetar el otro extremo. Necesitas un taladro con broca de 10 mm, una punta T25, una llave Allen de 3 mm y un nivel; los tornillos y los tacos universales Fischer vienen en la caja. Lo hacemos a mano en nuestra microfábrica de Copenhague y tenemos en stock la mayoría de tamaños y colores, así que sale rápido.

¿Sigues dudando entre pared y suelo? Nuestra guía sobre almacenaje de zapatos en un recibidor pequeño compara ambas opciones en espacio, limpieza, capacidad y precio. Y para el resto de la entrada: muebles de recibidor.