Zapateros de pared, hechos a mano en Copenhague en roble macizo y Valchromat®.
Un zapatero colgado en la pared resuelve algo que uno de suelo no puede: devuelve el suelo. En un recibidor estrecho suele ser el único espacio que hay. Nuestra gama es un solo diseño – Grounded – en cinco longitudes y ocho colores, para que encaje en la pared que de verdad tienes.
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Grounded – Zapatero de pared en roble macizo
Precio habitual A partir de € 139,00Precio habitualPrecio de oferta A partir de € 139,00
A rack on the wall leaves the floor clear from skirting board to skirting board. A robot vacuum passes straight under, and the unbroken sightline is what makes a narrow hallway read as wider.
A solid oak dowel on a through-coloured wall plate, joined with brass and finished in Rubio Monocoat®. Scratch the colour and the same colour is underneath.
Every rack is cut, sanded and oiled by hand in our Copenhagen micro-factory, with most lengths and colours kept in stock.
The Wall Plate Does the Quiet Work
Shoes leave marks. Damp soles, a heel scuffed against the skirting, grit carried in from the street — on a bare wall that becomes a stripe of grey you repaint every other year.
Behind the oak dowel sits a plate of Valchromat®, wood fibre board coloured all the way through. It lies flat against the wall and takes that wear instead of your paintwork. Eight colours, so the part that protects the wall is also the part you notice on it.
Colgar los zapatos en lugar de apoyarlos
Los zapatos se cuelgan a caballo sobre un taco de madera, con la suela hacia fuera. No se apoyan en una balda: cuelgan. Por eso un zapatero de pared apenas necesita fondo y no invade el paso. Grounded sobresale 12 cm de la pared. Lo justo para un zapato de adulto y nada más.
¿Qué fondo necesita un zapatero?
El del zapato y ni un centímetro más. Un mueble zapatero de suelo suele necesitar entre 30 y 35 cm para sostener el zapato en horizontal; en la pared se sostiene inclinado y le basta con menos de la mitad. En un pasillo por el que tienen que cruzarse dos personas, esos centímetros son toda la diferencia.
Cinco longitudes, de 50 a 200 cm
Grounded existe en 50, 80, 100, 150 y 200 cm. En 50 cm caben dos o tres pares; en 200 cm, ocho o más. La capacidad crece con el ancho y no con el alto, y si la pared es estrecha cuelgas un segundo debajo del primero y duplicas lo que sostiene la misma superficie. Práctico en una familia, y práctico para dejar los zapatos de los niños a una altura a la que lleguen solos.
Almacenaje que ocupa altura, no superficie
Dos filas superpuestas en un metro de pared admiten tantos pares como un mueble que cuesta medio metro cuadrado de suelo, con la diferencia de que el suelo queda libre. Deja de 20 a 25 cm entre filas para que quepan también las botas bajas. Colgados con la suela hacia fuera, además, los zapatos se secan antes que amontonados en el suelo.
Ocho colores en Valchromat®
El protector de pared es de Valchromat®: un tablero de fibras de madera teñido en toda su masa, de superficie mate y agradable al tacto. Se apoya plano contra la pared y encaja los roces y la humedad que los zapatos dejarían sobre la pintura. Un arañazo descubre el mismo color. Por eso el color forma parte del mueble en vez de ser una capa encima.
Roble macizo, latón y Rubio Monocoat®
El taco sobre el que cuelgan los zapatos es de roble macizo, por resistencia y por ser un material que apetece tocar. Los herrajes de latón lo unen al protector de pared. La pieza entera está acabada con Rubio Monocoat®, un aceite-cera duro de origen vegetal que intensifica el tono de la madera y la protege del uso diario.
Dos agujeros y queda colgado
El montaje son dos agujeros y dos tornillos. Sin raíles, sin escuadras, sin herramientas especiales y sin nadie sujetando el otro extremo. Hecho a mano en nuestra microfábrica de Copenhague, con la mayoría de tamaños y colores en stock.
¿Sigues dudando entre pared y suelo? Nuestra guía sobre almacenaje de zapatos en un recibidor pequeño compara ambas opciones en espacio, limpieza, capacidad y precio. Y para el resto de la entrada: Muebles de recibidor.
