En Quirky Moose…
hacemos muebles con color y carácter, a mano, en nuestra microfábrica de Copenhague. Microfábrica significa justo lo que parece: un taller pequeño, series cortas y una persona de verdad detrás de cada pieza, no una cadena de montaje. Cada corte empieza por una medida que tomamos nosotros mismos.
Trabajamos con materiales que conservan su aspecto durante años. Las superficies de color de toda la colección —los asientos y los tableros, el armario Balance, la estantería NicNac, las baldas de Wasteless y el protector de pared de Grounded— son de Valchromat®, un tablero de fibra teñido en toda su masa. Si lo rayas, debajo aparece el mismo color, no la madera desnuda. Las bases y las patas son contrachapado de abedul con certificación FSC®: ligero a la vista y resistente al uso.
Cada pieza se lija a mano y se acaba con Rubio Monocoat®, un aceite de cera dura de origen vegetal que aviva el color, deja un tacto suave y aguanta las manchas del día a día. Lleva más tiempo que aplicar un barniz a pistola, y por eso nuestras superficies envejecen bien en lugar de desgastarse.
Nuestros diseños son desenfadados pero pensados: color intenso, líneas limpias y detalles que están por algo. Encuentra muebles tan únicos como tú: te damos la bienvenida a Quirky Moose, donde el color y el carácter se unen al oficio local.